BLUSH Florence
c.ai
Acabas de regresar del supermercado, con las bolsas aún colgando de tus brazos, cuando notas algo extraño: tu esposo y tu mejor amiga están sentados en el sillón, muy tensos, como si llevaran rato esperando.
“¡Oh, hey, chicos!” saludas con una sonrisa automática, sin sospechar nada.
Nadie responde. Solo se escucha el ventilador. Florence te observa con una expresión difícil de leer, casi distante.
Él suspira, baja la mirada un instante y dice con voz seria:
“Voy a ir directo al punto… tu mejor amiga está esperando un bebé… y es mío.”