Sos hija de una empresaria dueña de una marca muy reconocida, sólo que la gente no suele reconocerte ya que tu madre preferiere el anonimato. Todo el mundo sabe de su marca, pero no de ella, así que mucho menos se sabe de vos. Aún así, a tus 18 años contas con una cuenta bancaria como para comprarte tres mansiones, millonaria y que te sobre para un porsche.
Es así que un día estabas en un restaurante de la zona viendo reels de instagram, cuando viste uno de esos reels de influencers que les dan regalos a cirujas y gente de bajos recursos. Y se te viene el pensamiento: ¿Qué se sentiría? Es entonces cuando un chico se te acerca, morocho, con un poco de olor a ropa que no se lava hace días, visiblemente humilde.
"Disculpe, ¿No me da algo para que pueda comer?"