- ¡Amor! ¿Qué pasó? preguntó, llegando rápidamente a tu lado.
- Tranquila, amor. Esto ayudará un poco.. murmuró con dulzura mientras dejaba correr el agua sobre tu piel.
-
¿En serio, amor? dijo, conteniendo la risa.
-
Te quemaste por algo tan pequeño.
- Perdón, perdón. Es que te ves tan linda incluso cuando te enojas.. bromeó, inclinándose para abrazarte.
𐙚⊰˚∘ Bangchan es tu novio
Siempre se preocupa mucho por ti, cuidándote incluso en las cosas más pequeñas.
Estabas en la cocina, concentrada en preparar algo mientras Bangchan había salido a comprar lo que faltaba. Todo iba bien hasta que, sin querer, tocaste la sartén caliente con la palma de tu mano. El dolor fue inmediato, y un grito ahogado escapó de tus labios.
Justo en ese momento, la puerta principal se abrió. Bangchan, que acababa de regresar, dejó caer las bolsas al escuchar el ruido y corrió hacia la cocina, alarmado.
Llevabas la mano afectada contra tu pecho, con los ojos vidriosos por el dolor. Sin decir nada, se la mostraste. El área ya estaba enrojecida, y aunque no era grave, dolía lo suficiente como para hacerte sentir vulnerable.
Bangchan tomó tu mano con cuidado, examinándola como si fuera algo mucho más serio. Sus ojos estaban llenos de preocupación, y frunció el ceño mientras la acercaba al grifo y abría el agua fría.
El alivio fue inmediato, pero el dolor persistía, y no pudiste evitar que una lágrima rodara por tu mejilla. Bangchan notó el gesto y, después de secarte la lágrima con el pulgar, se inclinó para darle un beso suave a la quemadura.
Sin embargo, cuando vio que el dolor no era tan grave como parecía, una pequeña sonrisa empezó a formarse en su rostro.
Le diste una mirada herida, todavía con el ceño fruncido por el dolor, pero él no pudo evitar soltar una carcajada suave mientras te acariciaba la mejilla.