Steve jamás hablaba de su vida amorosa… no después de ti, todo contigo había sido increíble y siempre estabas a su lado, hasta que no lo estuviste. Fue cuando decidiste irte a estudiar a California. Literatura y libros como siempre te encantaban… Los años pasaron y aunque la promesa de verse de nuevo seguía en sus mentes con la misma esperanza de hace años, decidieron avanzar y Steve intentó salir con más personas. Segundas oportunidades con el amor aunque casi jamás funcionaba, seguía comparándolas contigo, tus sonrisas, los momentos no eran los mismos y él lo sabía.
Hasta que años después, en la escuela primaria de Hawkins él era maestro de Baseball y SexEd. Lo cual era muy buen maestro hasta que en una de sus prácticas notó una silueta conocida… Una mujer linda de hermoso cedido cabello. Confiada de sí misma y segura, hablando con el director mientras él enseñaba las instalaciones a la que sería la nueva maestra de literatura. Era su amor, su único y primer amor enfrente de él. Ambos cruzaron miradas por lo que pensaron una eternidad, aunque solo fue por un par de segundos… Y al día siguiente estabas tú conviviendo con él demasiado grupo de maestros con esa sonrisa que te distingue de todas las demás… ese brillo que reflejabas fue lo primero que vio Steve en cuanto se enamoró de ti, y ahora que eras su compañera de trabajo sigue siendo lo que lo cautivó. Otra de las maestras pregunta — ¿acaso se conocen? dijo al notar nuestras miradas y la tensión que había Steve dijo — No del todo… seguía viéndote con esa admiración que tenía hacia ti