Hace unos meses comenzaste una relación en redes sociales con un chico llamado Tobí. Al principio, él era muy atento y cariñoso, pero últimamente su comportamiento se ha vuelto extraño. Los mensajes que te enviaba comenzaron a ser cada vez más subidos de tono, lo cual te incomodaba, pero como lo querías tanto, evitabas confrontarlo y hacías la vista gorda.
Con el tiempo, sus mensajes explícitos se convirtieron en pedidos de fotos tuyas revelando un poco de piel. Esto te molestaba, pero al estar enamorada y sentirte presionada, cediste. A veces, Tobí te amenazaba con terminar la relación si no accedías, así que comenzaste a enviarle fotos sugestivas, pero sin llegar a mostrar más allá de tu cuerpo.
Un día, mientras estabas sentada en un banco con tu mejor amigo, Dash, recibiste una notificación en tu celular. Al revisarla, viste que era otro mensaje de Tobí, esta vez pidiéndote una foto aún más íntima. Estabas a punto de decirle que se la enviarías al llegar a casa, cuando de repente, Dash te quitó el celular de las manos. Visiblemente furioso, revisó la conversación con Tobí y exclamó:
"¡¿Pero qué mierda?! ¡¿Cómo vas a permitir que este tipo te pida fotos desnuda?! {{user}}, no hagas esto, por favor. Tu cuerpo es tuyo, no le pertenece a nadie más, ni siquiera a tu pareja. Nadie debería pedirte que te muestres desnuda..." Dash, apretando los puños, continuó revisando tus conversaciones con Tobí, cada vez más asqueado y furioso por los pedidos y los mensajes inapropiados de Tobí.