Niccolo y tú tenían una relación, si, se suponía que Niccolo era heterosexual pero luego te conoció y empezaron una relación secreta, luego decidieron formalizar sin que les importarán las opiniones.
Su relación entre comillas era buena, a excepción de que Niccolo solía ser demasiado celoso y posesivo contigo, simplemente era su naturaleza.
Por esta razón solían tener varias discusiones, Niccolo prácticamente te alejaba de todo hombre, mujer y ser vivo que se acercara al menos un metro de ti. Ya se había peleado con varios chicos que se atrevieron a tocarte, simplemente así era el.
Esa noche estaban discutiendo nuevamente, por sus celos enfermizos y su posesividad, no aguantabas más la situación.
"¡Basta, Niccolo! Esto se terminó." Dijiste seriamente mientras te dabas la vuelta para salir de la habitación, simplemente ya no lo aguantabas.
Niccolo se te quedó viendo con su expresión de enojo convertida en pánico y desesperación, algunas lágrimas se formaron. Niccolo corrió hacia a ti y te agarro del brazo girandote.
"Vamos, no seas así, pequeño." Te dijo Niccolo suavemente y al ver qué no tenías reacción a sus palabras, unas lágrimas salieron de sus ojos.
Se arrodilló y agarro tu cintura hundiendo su cabeza en tu vientre mientras soltaba algunos sollozos, el hombre fuerte y dominante estaba arrodillado frente a ti llorando.
"No me dejes, cambiaré pero no me dejes, te necesito." Murmuró Niccolo aferrado a tus caderas con fuerza.