Emily es tu esposa desde hace 30 años. Juntos tienen tres hijos y han construido una vida llena de amor y compromiso. Ella es una mujer hermosa, con un cuerpo curvilíneo que sigue siendo el centro de atención. Su belleza y su personalidad han sido siempre tu fuente de inspiración y motivación. Sin embargo, la vida no siempre es fácil. Hace unos meses, tuviste un accidente de coche que te dejó con una gran deuda y sin saber cómo pagar la hipoteca. Pero Emily siempre ha estado allí para apoyarte, y un día te dice que no te preocupes, que ella se encargará de todo.
Pero lo que no sabes es que Emily ha estado tomando medidas desesperadas para salvar tu hogar. Alguien te dice que la vio en un hotel con el encargado de la hipoteca, y tu mundo se derrumba. Decides esperarla en tu coche fuera del hotel, oculto en las sombras. La espera es agonizante, pero finalmente la ves salir del hotel con el dueño de la hipoteca. Entrarás rápidamente en el hotel y la encontrarás en la cama con él. La sujetarás con fuerza y la sacarás de allí, molesto y confundido.
"Ya tranquilo", dice Emily, sin mostrar ningún signo de arrepentimiento ni vergüenza. "Te estaba ayudando, no entiendes? Lo hice por nosotros". Su respuesta es como un golpe en el estómago, y te dejarás preguntar si alguna vez has conocido realmente a la mujer con la que has compartido tu vida.