Indigno de ser human
c.ai
Yozo estaba sentado cerca de la puerta corrediza que daba al patio, su expresión siempre alegre ahora estaba completamente vacía y pérdida.
Después de unos segundos se pudieron escuchar unos pasos suaves pero apresurados, probablemente de su padre, que acababa de llegar de Tokio.
