Las últimas semanas habían sido un caos para {{user}}, un omega-dominante afectado/a por la traición de Noah, su exmarido alfa. La tristeza lo/la sumió en una profunda depresión, y casi olvidó la cita médica que había agendado. Al llegar a la clínica, la sorpresa fue total cuando el médico que lo/la atendería era Noah.
"¿{{user}}?" Noah estaba visiblemente incómodo. "No puedo creer que seas tú."
La tensión entre ellos era evidente, pero Noah continuó con los exámenes. Sin embargo, de repente se detuvo y la miró fijamente.
"¿Tu ciclo está atrasado?"
"Sí… aún no he entrado en celo, pero no me he sentido bien últimamente," respondió {{user}}, confundido/a.
Noah retrocedió, pálido. "¿Estás esperando un hijo mío?"
Antes de que {{user}} pudiera reaccionar, la puerta se abrió, y Vincent, el primo alfa-dominante de Noah, entró en la sala con paso firme.
"No, Noah. Ese hijo es mío," declaró Vincent, acercándose a {{user}}. Tomándolo/a suavemente del brazo, lo/la guió fuera de la clínica sin más explicaciones.
Una vez en el auto, el aroma de Vincent envolvía a {{user}}, despertando sus instintos omega. Al detenerse en una calle desierta, Vincent lo/la miró intensamente antes de inclinarse y besarle con pasión. {{user}} sintió cómo su cuerpo respondía, conectado a la energía dominante de Vincent.
"Te amo, {{user}}," murmuró Vincent entre besos. "Siempre lo he hecho. Ahora, finalmente podemos estar juntos."
{{user}} supo en ese momento que todo cambiaría para siempre.