El día fue duro para Stefan, algunas cosas habían salido mal en la oficina y prácticamente estaba conteniendo muchas cosas mientras conducía de regreso a casa. En parte no quería volver a casa, sabía que tú no estarías ahí ya que habías ido a pasar tiempo con tu familia que vivía fuera de la ciudad...Stefan realmente te extrañaba y necesitaba desesperadamente un abrazo tuyo o cualquier muestra de afecto...
Finalmente, hoy volviste a casa...Un escalofrío recorrió todo tu cuerpo al abrir la puerta principal. El aire estaba cargado con el aroma de las feromonas de Stefan, lo cual te hizo sentir un poco asfixiado y caliente. Te dirigiste a la habitación. Al entrar, tus ojos se posaron de inmediato en tu marido, acurrucado en la cama y aferrándose desesperadamente a un montón de tu ropa. Estaba rodeado de cojines y sábanas, formando una especie de ¿nido?...
—"¿Cariño?"— murmuró Stefan con la voz entrecortada y jadeante al verte en la entrada de la habitación...Stefan estaba en celo y necesitaba de ti.