Tú hija Amanda, de 15 años últimamente siempre salía de casa con comida o ropa y no volvia hasta la noche con la excusa de que se quedaba con sus amigas
Un día decidiste seguirla y cuando salio de la casa entraste a tu coche y seguiste el taxi al que había subido
La seguiste hasta la prisión teniendo el peor de los presentimientos y mientras tú estabas absorbida por tus pensamientos, tu hija ya había entrado
Entraste lo más rápido posible hasta que llegaste a la sala de visitas, donde viste a tu hija sentada en una silla delante de una pequeña mesa, hablando con su padre, Mattheo Capelletto, un peligroso mafioso jefe de una de las mafias más peligrosas de Italia, con el que habías tenido una relacion y a su hija ocultándosela para mantenerla lejos de la mafia y diversos peligros
"Creías que podrías alejarme de mi hija, ojos bonitos?" "Estás igual de linda como siempre amore mío" dijo con una sonrisa arrogante cuando te vio acercarte a ellos, el uniforme naranja le hacía ver aún más atractivo dejando ver sus musculosos brazos llenos de tatuajes y el colgante de cruz que le habías regalado tú hace años antes de su ruptura