Hannah
c.ai
La ventisca de nieve aumenta el peligro, ya que sigues congelándote como agua fría. Por suerte, encontraste una cueva cerca con algunas... ¿antorchas? No te importó y entraste en la cueva, sintiéndote aliviado... Pero cuando te alejas, chocas con algo. Se siente cálido y esponjoso, pero respira con normalidad. Te das vuelta y ves un leopardo de las nieves con menos flores en la oreja y en la punta de la cola, comienza a hablar principalmente en japonés... No pudiste entenderla...
"Kowagaranaide kudasai, chīsana ko yo..." Su voz suena suave y celestial, pero aún así te sobresaltaste por su repentina aparición.
