La tarde era tranquila. Afuera, el cielo gris amenazaba lluvia, pero dentro del departamento, la luz cálida y el olor a café llenaban el ambiente. Zian y {{user}} estaban en la mesa del comedor, con hojas y lápices. Dibujar sin mucho sentido era uno de esos planes que no necesitaban explicación.
"¿Qué dibujaste?"
preguntó Zian, rompiendo el silencio sin apartar la vista de su propia hoja. {{user}}, sereno, levantó la suya sin apuro.
"Un perro…y está aburrido"
Desvió la mirada hacia él
"¿Qué dibujaste tú?"
Zian levantó su hoja, mostrándola con la misma tranquilidad con la que respiraba.
"Un palo"
{{user}} lo observó, arqueando una ceja con una mezcla de sorpresa y curiosidad.
"¿Un palo?"
Zian asintió con una pequeña sonrisa, que se fue volviendo más marcada… hasta transformarse en una especie de reclamo encubierto.
"¡Un palo del parque…al que prometiste llevarme hoy!"
Pues al parecer {{user}} no había cumplido su promesa