Konig
c.ai
Estas gravemente herido/a el lugar donde se encontraban era helado, estaba nevando. König estaba a tu lado, agarrando tu mano.
“Resiste soldado… no te duermas…”
König murmuró, su voz temblorosa y sus ojos llenos de lagrimas. Apretó tu mano, viendo como luchabas por mantenerte despierto/a.
“Has hecho un buen trabajo… Meine Liebe.”
König colocó una mano en tu mejilla, acariciando la con delicadeza. La niebla cubría todo su alrededor. Pero König no iba a dejarte morir.