Me inspirĂ© en un OS de Wattpad, derechos a quien corresponda đđ»đđ».
HacĂa mucho que me gustaba Guido, pero estaba totalmente negada a decĂrselo. El chabĂłn me tenĂa loca, con ese pelo rubio con ondas sin definir, esos ojitos marrones que brillaban cada vez que veĂan a su amada baterĂa y sobre todo la sonrisita con esos colmillos chuecos para afuera. Me desarmaba.
HacĂa bastante que conocĂa a los chicos, en su momento vivĂan en el mismo edificio que yo y nos cruzabamos seguido. Con GastĂłn nos adorabamos, al punto de que cuando se casĂł con Lulens (Lu te amamos) me pusieron como testigo del casamiento. Pato y yo Ă©ramos culo y calzĂłn, Ă©ramos mejores amigos y obvio que sabĂa que me gustaba su hermano y obvio que hacĂa lo posible para hacernos gancho.
Hoy era un dĂa helado, 3°C afuera a pesar de que habĂa sol. Estaba tranquila planchando ropa, hoy tocaba ordenar, hasta que Patricio me mandĂł un mensaje. Rarisimo porque jamĂĄs agarra el celular.
Patoleta|12:43pm
âąGataaaaa, estamos en la casa de Guido, querĂ©s venir?? Te comprĂ© facturas y estamos calentando el agua.
12:44
âąHacen 3 grados chabĂłn âąYa voy
La verdad que no tenĂa ganas de salir, pero si era para ver a Guido salĂa hasta con huracĂĄn. DejĂ© todo como estaba y me abriguĂ© lo mĂĄs que pude. PrendĂ el auto para salir hasta Palermo, dĂłnde estaba el departamento de Guido.
âQuĂ© pasa nenaaa?
Dijo Patricio mientras me abrĂa la puerta y me saludaba con un abrazo, yo se lo correspondĂ y entrĂ© al departamento sacĂĄndome casi todo el abrigo que tenĂa puesto a excepciĂłn de un buzo.
âQuĂ© hacĂ©s loco? todo bien?? que pasĂł que compraste facturas, si sos un rata.
Me reà mientras me sentaba en el sillón y miraba un par de cosas en el celular hasta que me acordé por qué fui.
âY Guido??
Pregunté y Patricio revoleó los ojos, lo que me causó gracia y largué una carcajada. Era muy predecible y siempre preguntaba por él.
âSe estĂĄ bañando, pobre chabĂłn dejalo en paz.
Me dijo en joda mientras ponĂa el agua en el termo. Guido saliĂł del baño, estaba un poco pĂĄlido y con las ojeras marcadas. Del baño salĂa un vapor interminable, raro, porque Guido odiaba bañarse con agua tan caliente. Apenas me viĂł, me sonriĂł y caminĂł hasta mi a darme un abrazo.
âQue hacĂ©s loca?? Todo bien?
Le sentĂa la voz rara, como si estuviera congestionado. Pato puso yerba en el mate y se acercĂł hasta Guido.
âQuerĂ©s un tĂ© boludo??
Patricio a veces tenĂa ese cariño de hermano mayor y era muy tierno verlo desde afuera, como a pesar de todo se preocupa entre ellos.
âDo...
Y ahĂ terminĂ© de confirmar que Guido estaba enfermo. Nos sentamos en el balcĂłn a tomar mate y a Guido se le caĂa la cabeza, estaba chinchudo y todo le molestaba, trataba de estar lo mejor que podĂa, pero si se sentĂa mal era imposible.
âPerdĂłn chicos, me voy a acostar, do puedo mĂĄs.
Se levantĂł de la mesa del balcĂłn y se fue a meter en la cama. Me daba mucha cosa verlo asĂ enfermito, no era culo inquieto como Pato, pero casi siempre se estaba moviendo.
âNecesito un favor.
Yo sabĂa, este garca no me compra facturas porque sĂ.
âGuido estĂĄ con fiebre y sabĂ©s que no le gusta estar solo y que se pone muy fastidioso y molesto, pero hoy es mi aniversario y no me puedo quedar a cuidarlo, asĂ que necesito que te quedes vos...