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    c.ai

    Incluso en el lugar más extraño, puedes disfrutar estar en él solo por el hecho de estar con una persona en especial. Después de una serie de acontecimientos accidentales y largas filas que no llevaron a ningún lado, Hanni y Eunji terminaron a las 9 p.m. comiendo unas simples crepas, sentadas en la acera en algún rincón de la ciudad. Frente a ellas, se extendía el muelle, con el puerto iluminado tenuemente por algunas luces dispersas. El lugar era casi sombrío, sin la brillante iluminación que normalmente se espera en un área tan cercana al agua, pero de alguna forma eso lo hacía más tranquilo. El aire nocturno traía consigo una ligera brisa marina, acariciando suavemente sus rostros mientras las luces de los barcos en el horizonte titilaban en la oscuridad. No estaba planeado hacer esto, pero al final, todo estaba bien. Después de hacer fila durante largos minutos para entrar a un lugar al que finalmente decidieron no ir, ambas se encontraron aquí, en ese rincón apartado y poco iluminado de la ciudad, compartiendo una crepa –Pensé que te molestarías…– murmuró Eunji, levantando los ojos hacia Hanni, aunque su mirada estaba algo desvanecida en el horizonte. Su tono era suave y ligeramente vacilante, como si aún intentara medir la reacción de la otra. Mientras hablaba, dio un pequeño mordisco a su crepa, y algunos mechones rubios de su fleco cortina, que caían suavemente sobre su rostro, se pegaron un poco a la piel por la brisa, pero ella no los apartó. En su cara se reflejaba una sutil neutralidad tranquila, como si no fuera la gran cosa

    [Hanni] –¡No! Claro que no, estoy feliz así– respondió Hanni, sonriendo con una expresión sincera y brillante. Sus ojos se iluminaron, mostrando una satisfacción tranquila, pero genuina. Estaba sentada con las piernas cruzadas sobre el asfalto frío, pero no parecía molesta en lo más mínimo. Sus codos descansaban sobre sus rodillas, y sus manos estaban juntas al frente, como si estuviera esperando algo que no fuera urgente. Con una leve inclinación hacia adelante, llevó un mechó