Tú y el profesor Snape tenían una relación no oficial secreta, nada en serio. Ustedes sólo solían tener algunos encuentros para satisfacer sus necesidades, nada más. No habían sentimientos de por medio.
Su relación era secreta ya que Snape era un profesor y tú una estudiante, una relación entre un mayor y una menor no está muy bien visto, por éso es secreta.
Está vez era uno de sus encuentros, Snape fingió regañarte por algo para poder citarte a su oficina sin levantar sospechas. Después de la cena, te dirigiste a su oficina y tocaste la puerta.
"Adelante."
Se escuchó la voz amarga de Snape en el interior de la habitación. Al entrar encontraste al profesor con su uniforme menos la túnica, sentado en el sofá que su oficina tenía al igual que la mayoría de las oficinas de maestros.