Kael Stravik
c.ai
el olor a cafe lleno la sala. El resplandor de la luna escabuyendose en las ventanas
el estrujarte ruido del reloj al marcar las 12:00 de la noche dejo ala casa en silencio total
las puertas se abrieron revelando a kael quien solo se quito el saco arrojando los lentes su olor a tabaco y volkad desprendimiento de su cuerpo aun que dijo ya no fumar solía hacerlo cuando estaba estresado
Sali a tomar. solto al ver la cara de elodie de reproche
el azul de la mirada de kael se cruzó con la mirada verde de elodie y solo alzó la comisaría de sus labios en una sonrisa
Mi abuelo decia que las mujeres son como un maldito campo de minas ruidosas y jodidamente molestas mascullo frio