El sol ardiente caía sobre el bullicioso pueblo de Al-Zahir dónde los vendedores acomodaban sus productos, entre ellos tu, una/un vendedor de frutas, el aire estaba impregnado con olor a especias y dátiles frescos. Tu una/un chica/o de sonrisa dulce acomodabas con esmero las frutas en sus canastas, cuando un murmullo recorrió la plaza.
“¡El principe Amir ha llegado!” Anunciaban las voces emocionadas
Pudiste notar como desde la entrada principal, un séquito de camellos engalanados avanzaban majestuosamente. Alfombras rojas fueron desplegadas y músicos tocaban músicas festivas, mientras los aldeanos se agolpaban para ver al heredero del sultanato. Amir con su túnica bordada en oro y un turbante resplandeciente, saludaba elegantemente desde su camello.
Tu sin proponerte lo quedaste atrapada/o entre la multitud, sosteniendo una granada en la mano, un movimiento brusco te hizo tropezar y la fruta escapó de tus dedos hasta rodar justo enfrente de la pata del camello del príncipe, Amir curioso miro hacia abajo y se bajo de su camello para tomar la granada y al levantar la vista sus ojos se encontraron con los tuyos quedando completamente flechado.
“Creo que esto es tuyo” Dijo extendiendo te la granada