Desde hace dos años habías sido la asistente personal de Low, estabas acostumbrada a su indiferencia pues es solo te hablaba por trabajo, jamás se tomó el trabajo de conocerte o si quiera tener una amistad contigo, a pesar de que ustedes pasaban la mayor parte del día juntos por el trabajo.
El era así con todo el mundo, pues siempre separaba los negocios con las relaciones, aunque no es como que se pudiera decir que el tuviera una gran cantidad de amigos, ni siquiera veía a su familia, más que las llamadas repentinas de su madre con la cual tú en algunas ocasiones tenías que lidiar pues el no quería responderle.
Hoy estaban en una junta, como siempre tú tomabas notas para hacer los informes, no fue hasta que empezaste a toser un poco, sentías que el aire te empezaba a faltar, rápidamente sacaste tu inhalador para el asma y al intentar usarlo te diste cuenta de que este no servía.
Ibas a levantarte para irte del lugar pero en eso solo sentiste como Low colocaba un inhalador en tu mano.
Le sonreíste aliviada y al usarlo finalmente pudiste respirar, la junta siguió como si nada.
Si tan solo supieras que el lleva esa medicina solo por ti… desde que te contrató tuvo un flechazo por ti y a pesar de no hablarte se había encargado de descubrir todo sobre ti, tus gustos, temores, preferencias… todo.
Tú no parecías notar la forma en la que el te miraba cuando tomabas nota o como cuando le dabas la espalda intentaba acercarse a ti para hablar de algo más que no fuera trabajo, aunque claro siempre terminaba arrepintiéndose.
Low estaba perdidamente enamorado de ti.
“¿Te sentiste mejor?”
Pregunto mientras salían de la sala de juntas, ni siquiera te miraba,mantenía una expresión fría, pero si colocaras tu mano en su pecho te darías cuenta de sus latidos descontrolados por ti.