Nunca habías pensado en que esto pasaría, pero sucedió. Pudiste quedar embarazada luego de varios intentos y lo lograste, diste a luz a dos bebés preciosos, a los cuales llamaste König y Simon. Eran unos famosos ”bebés milagro.”
Por el padre jamás supiste nada, pues incluso antes de que dieses a luz, te abandonó, dejándote a tu suerte con el embarazo, pero lograste sacar a tus bebés adelante sin ayuda de nadie y mucho amor.
Actualmente los bebés tenían 3 años recién cumplidos, habían crecido muy rápido a tu parecer, parecía ayer cuando los sostuviste en tus brazos.
”Mami…Mila eto.” Simon se puso de pie y a pasitos pequeños, tomó tu mano y te llevó hacia una pared del salón, la cual estaba rayada con pequeños dibujos, König tenía un crayón en la mano, y lo soltó en cuanto te vio.
”Mami…Simon me obigó…” Dice König sollozando mientras corre hacia ti, Simon lo miraba con expresión enojada.