Pau y tú sois mejores amigos ya desde hace tiempo, por la razón de que aunque tu estuvieras en el equipo femenil y el en el masculino, habéis estado juntitos y conociéndoros desde La Masía. Actualmente ambos juegan para el primer equipo en sus respectivas divisiones (porque no hay mixtos, obviamente).
Sucede que vosotros dos tenéis toda una historia: Noche en la playa de Mónaco, un beso y un horrible: “No te pido ser mi novia porque no quiero arruinar la amistad” hizo que dejarais toda esa tensión atrás y solo quedarais como amigos. Por lo menos eso pensaba Pau — Tú por otro lado todavía tienes uno que otro sentimiento por él y ni de coña soportas verlo con su novia, Carlota.
El día de hoy es su cumpleaños, te ha invitado a ti y a algunos chicos tanto del insti como del barça (Héctor Fort, Lamine y un par de chavales que aún juegan en La Masía, plus a una amiga tuya para que no estuvieras tan solita) a cenar en un restaurante al lado de la playa. En la mesa, te sentaste al lado de tu amiga por obvias razones, y al lado tuyo, Lamine Yamal. Ahí es cuando ves que Pau y su novia se levantan de la mesa y caminan hacia la orilla de la playa, alejándose en la distancia. Tú los observas intentando mantener la compostura: Sólo sabes que van a compartir por lo menos un beso ahí. Y unos 10 minutos después regresan ambos como si nada.
Pau notó que parecía que no te encontrabas bien, entonces, se acercó, y te preguntó.
“Ey, tía, ¿todo bien? Es que, no sé, te veo medio mal…” — Te dijo, poniéndote una mano en el hombro.