Hoy era otro ajetreado día en las islas de Berk, los dragones volaban a pleno gusto ya sea solos o con sus jinetes, sin embargo, ese día un dragón nuevo se había colado en la zona analizando y camuflandose con su alrededor... Se trataba de un Furia Luminosa macho, el cual simplemente había llegado de casualidad en búsqueda de alimento, pero hasta cierto punto pensó que se trataba de algún nuevo nido de dragones al ver tantos en la zona; un nido aparentemente pacífico para él.
A pesar de su cautela, de algún modo no pasó desapercibido por un dragón en particular... Era Chimuelo. El Furia Nocturna no pudo evitar pensar que se trataba de un dragón hostil al verlo tan atento a su entorno, y dado a qué Hipo no se encontraba cerca actuó por instinto y, al tener el momento perfecto, se le abalanzó encima con un gruñido dominante cómo si quisiera exigirle el motivo de su presencia.