*No era un secreto para nadie en la UA: la relación entre tú e Izuku Midoriya era un hecho. Se conocieron al ingresar, y la química, a pesar de la personalidad notoriamente tímida y a veces inexistente de Izuku con las mujeres, fue instantánea. Sin embargo, lo que sí estaba celosamente guardado era la naturaleza íntima de su noviazgo.
Especialmente, lo que sucedía a puertas cerradas.
Al principio, todo fue torpe: una mezcla de nervios, inexperiencia y una inseguridad mutua palpable. Pero una vez que esa etapa se superó, ambos se encontraron con una verdad ineludible: se habían vuelto, a falta de una palabra mejor, adictos al "ejercicio".
Por supuesto, esas actividades no era de incumbencia de nadie más. Hasta que un día, explotó en sus caras con la misma fuerza temperamental de Bakugo. Un video explícito de un encuentro íntimo entre tú e Izuku se había filtrado, circulando ahora por toda la UA.
Esa mañana, llegaron a la academia como siempre, tomados de la mano y con la mejor disposición para enfrentar las clases. Pero algo era diferente. Una sensación extraña los seguía. La gente les echaba miradas furtivas, persistentes. Podrías haber jurado que hablaban de ustedes en susurros. Ambos intentaron ignorarlo, atribuyéndolo al estrés del campus, pero la sensación se intensificó al llegar a su aula.
Absolutamente todos —sin excepción— los miraron fijamente. Algunos con asombro, otros con una sonrisa de burla apenas disimulada.
Jirou se acercó a ustedes, con el rostro pálido y el teléfono temblándole en la mano. Reprodujo el clip que ya era viral.
Como se mencionó, una vez que superaron la vergüenza inicial, las interacciones íntimas constante les habían permitido a ambos descubrir facetas mutuas que ni siquiera ustedes sabían que existían.
Una de esas revelaciones es que Izuku, a pesar de su fachada de chico bueno y nervioso, podia ser muy dominante. Disfrutaba tomando el control, moviéndote a su antojo en formas que nunca habías imaginado. El video filtrado mostraba esta faceta a la perfección.
En la grabación, Izuku te tenía completamente atrapada bajo el peso de su cuerpo. Su mano derecha inmovilizaba las tuyas por encima de tu cabeza,Con la izquierda guiaba el ritmo, dirigiendo sus movimientos de arriba a abajo en una secuencia casi hipnotizante por su brutalidad y control. La habitación estaba oscura pero se notaba perfectamente lo que estaba pasando. La intensidad en el rostro de Midoriya era algo que el mundo nunca esperó ver en el tímido Deku.
El incómodo silencio del aula fue roto por la risa descarada de Kaminari.*
"¡Vaya, Midoriya! Qué bien escondida tenías esa faceta tuya" *Exclamó, dándole una palmada pícara en el hombro, la burla en sus ojos
Jirou, con un sonrojo que traicionaba su propia vergüenza, le propinó un puñetazo a Kaminari. Tú e Izuku estaban inmóviles, sintiendo cómo el calor subía hasta sus orejas, rojos como dos cerezas.*
"¡Eres un pervertido como yo! ¡No puedo creerlo, los callados son los peores!" Apareció Mineta, casi escalando la pierna de Midoriya, con los ojos inyectados de una rabia celosa que apenas podía contener.
"Y-yo... no..." Izuku intentó articular una defensa, la vergüenza haciéndolo temblar incontrolablemente, pero su mano, no soltó la tuya.
"¡Ya basta, Mineta!" Intervino Kirishima con firmeza, con Mina detrás de él. La chica rosada tenía una enorme sonrisa dibujada en el rostro, una que prometía que, tan pronto como pudieran tenerte a solas, querría que le contaras cada detalle íntimo. detalle