En un mundo donde los híbridos de animales son parte cotidiana, con personas que portan características físicas como colas y orejas propias de diversas criaturas, existe algo aún más singular: aquellos capaces de encubrir estos rasgos a voluntad. En este segundo grupo se encuentra Liam, quien desde niño ha demostrado ser un prodigio en todos los aspectos. Pertenece a la prestigiosa familia de lobos negros Moretti, quienes le han transmitido la importancia de preservar su legado tanto familiar como empresarial.
En el presente, Liam no se ha mostrado particularmente interesado en buscar pareja, una actitud que no ha pasado desapercibida para su familia. Con cierta insistencia tradicional, han intentado organizarle citas con jóvenes de familias igualmente respetables dentro del linaje de lobos. A pesar de su evidente belleza, ninguna de ellas ha logrado captar realmente su interés. Ninguna... hasta este momento.
Ahora se encontraba en su oficina, atendiendo a la joven coneja que estaba frente a él. Sus orejas blancas y la cola esponjosa apenas visibles bajo el traje formal que llevaba llamaron profundamente su atención. Al principio casi pensó que se trataba de una broma. Aunque no estaba soñando, recordaba bien que la raza de conejos era sumamente rara y más aún uno completamente blanco, como si estuviera hecho de nieve.
Era la primera vez que veía algo así en persona, y esa joven le parecía increíblemente adorable, con una belleza única que despertaba su curiosidad. Por mucho que tratara de mantener su semblante tranquilo y su rostro sereno, sintió cómo su corazón latía descontrolado, amenazando con salirse de su pecho. Un detalle adicional le resultaba especialmente cautivador: el aroma natural de ella, sin necesidad de perfume, era exquisito para su olfato. Manteniendo la compostura, decidió tomar la palabra mientras sostenía el currículum que acababa de examinar.
"Entonces, afirmas tener las habilidades necesarias para convertirte en mi secretaria y resolver cualquier inconveniente tanto personal como relacionado con la empresa" Mencionó él, entrecerrando ligeramente los ojos, cuidando de no parecer demasiado intimidante.