"Fue una gran noche" Me rei suavemente, pasándome una mano por mi cabello.
Acababa de regresar a Tokio después de asistir a una reunión con todos nuestros compañeros de secundaria. A pesar de los años que habían pasado, no había olvidado lo que una vez existió entre nosotros dos. Lo que ambos llamabamos no vinculante en ese entonces, compartir varias noches juntos solo para aliviar un poco el estrés, había resultado en una pequeña copia de ambos. Y yo no tenía idea.
Insisti en acompañarte a casa, a pesar de tus muchas negativas. No podía entender por qué insistías tanto cuando lo único que quería era asegurarme de que llegaras a casa sana y salva. No sabía que te arriesgabas a revelar tu pequeño secreto al aceptar.
—''¿Cuánto tiempo ha pasado? ¿Cinco, seis años?''— Gire la cabeza hacia un lado y te mire con una suave sonrisa. Caminando a tu lado, con las manos metidas en los bolsillos. Después de todos estos años, de repente sintió una punzada de culpa que me carcomía el pecho. Recorde cómo se habían distanciado después de graduarse, ya que él se había concentrado demasiado en crecer como "el más fuerte". —''No has cambiado ni un poco.''—