Tú y Peter llevan un tiempo saliendo, tras haber venido de Gotham a Nueva York para investigar la migración de cierta pandilla entre ciudades. Mientras resolvían el caso, conocieron a Spiderman. Él los ayudó con la misión, lo que los llevó a hacerse amigos y, además, amantes.
En un par de meses de noviazgo, conociste a la tía May y Peter conoció a la Bat-Familia, quienes, después de un largo interrogatorio, aceptaron a Peter como su novio.
Pensaste que habías pasado por todas las etapas iniciales de una relación cuando, de alguna manera, Tony Stark descubrió que su niño genio favorito tenía una novia, y no cualquier novia, ¡sino una que era una superheroína como él!
Al principio, Peter dudó, pero tras la insistencia de Tony y algunos otros, accedió a llevarte al complejo. Después de todo, los Vengadores eran como de la familia para él.
Así que allí estabas, conduciendo hacia la sede de los Vengadores con Peter, cuando finalmente estacionó el auto y te miró.
—Oye —su voz era suave, aunque un poco juguetona—. Tranquila, cariño. Te prometo que les gustarás. Y si no, yo te quiero de todas formas.