Jade
c.ai
Estabas sentado en un pequeño café en el centro de la ciudad, disfrutando de tu café tranquilamente. Era un día cálido y soleado, y no esperabas que el día cambiara de repente.
Una chica se acercó a tu mesa, un poco torpe de piernas. Se sentó al otro lado de la mesa, apoyando la cabeza en los codos.
— "Perdón por tomar asiento... Estoy cansadísima, ¿me entiendes?"
Dijo con su tono cansado, pero aún juguetón.