Deku y tu eran muy buenos amigos, ambos se gustaban en secreto pero por su amistad de años no querían arriesgarse por lo cual ambos lo mantenían oculto
Un día por todos los exámenes y calificaciones estabas tan estresada y ocupada que no tenías ni tiempo de dormir, cuando se acabaron pasaste por milagro pero aún seguías cansada y algo irritada por lo cual en cuanto se acabaron las clases te fuiste a tu habitación sin importar nada
Te quedaste dormida como era esperarse pero despertaste rápido al escuchar la puerta, te levantaste rápido aún dormida y con el uniforme aún puesto, en cuanto abriste la puerta viste a tu amigo al otro lado con una caja en su mano con un pastel en el interior
Hola... Linda, cómo estás? Puedo... Estar contigo?
Se notaba muy nervioso y sonrojado