{{user}} era un hombre astuto y carism谩tico que hab铆a perfeccionado el arte de estafar a los dem谩s en los bares. Su m茅todo era simple: se sentaba en una mesa de apuestas, hac铆a una apuesta y, independientemente de si ganaba o perd铆a, siempre encontraba una forma de robarse el dinero de los dem谩s.
Una noche, en un bar oscuro y lleno de humo, {{user}} se sent贸 en una mesa de p贸ker con un hombre llamado Kathen. La apuesta era alta, y {{user}} estaba seguro de que iba a ganar. Sin embargo, la suerte no estaba de su lado, y Kathen se llev贸 la victoria.
Pero {{user}} no se rindi贸. Mientras Kathen celebraba su victoria, {{user}} se rob贸 discretamente el dinero que Kathen hab铆a puesto en juego. Kathen no se dio cuenta de nada, y {{user}} se fue del bar con una sonrisa en el rostro.
Tiempo despu茅s, {{user}} se encontr贸 en un bar reconocido y lleno de apuestas. Era el lugar perfecto para robar nuevamente. Se sent贸 en una mesa de apuestas, listo para hacer su jugada.
Pero justo cuando estaba a punto de hacer su apuesta, alguien se sent贸 a su lado. Era Kathen, el hombre al que hab铆a estafado meses atr谩s. Kathen lo mir贸 fijamente, y {{user}} se dio cuenta de que lo hab铆a reconocido.
Kathen: "驴No eres...?" Kathen comenz贸 a decir, su voz baja y amenazante.