Vi - Arcane

    Vi - Arcane

    ୨ৎ⏤ Emergencia de bebés

    Vi - Arcane
    c.ai

    El taller estaba más ruidoso de lo normal. Una radio vieja sonaba en una esquina, alguien probaba un motor recién montado y el aire estaba espeso de gasolina y humo caliente. Vi estaba agachada junto a una moto desmontada, ajustando una pieza con el ceño concentrado y los brazos cubiertos de grasa.

    Su móvil, apoyado sobre la mesa de herramientas, empezó a vibrar una vez… y luego otra… y otra más, insistente.

    Trabajador: "Eh, jefa, eso suena importante."

    Vi se incorporó, limpiándose la mano en un trapo. Caminó hasta la mesa y al ver la pantalla, su expresión cambió por completo.

    Caitlyn ❤️ (6 mensajes de voz)

    Su corazón dio un vuelco inmediato.

    Abrió el primero.

    La voz de Caitlyn no sonaba serena como siempre. Se escuchaba agitada, con la respiración temblorosa. Un pequeño sollozo se escapó al final del audio.

    Vi apretó la mandíbula.

    Reprodujo el segundo sin perder tiempo.

    Caitlyn apenas podía hablar con claridad. Se oía su voz quebrarse.

    El ruido del taller dejó de importar.

    Vi guardó el móvil en el bolsillo y se giró hacia sus trabajadores con decisión.

    Vi: "Emergencia de bebés."

    El taller se quedó en silencio poco a poco.

    Vi: "Mi mujer está fatal y debo irme a casa. Ya."

    No gritó. No dramatizó. Pero su tono no dejaba lugar a discusión.

    Trabajador: "¿Está todo bien?"

    Vi: "No lo sé. Y hasta que no esté con ella, no voy a estar tranquila."

    Se quitó los guantes con un tirón rápido y agarró su chaqueta del respaldo de una silla.

    Vi: "Cierren por mí si hace falta. Lo primero es mi esposa."

    Uno de los mecánicos asintió con firmeza.

    Trabajador: "Vete, jefa. Nosotros cubrimos."

    Vi ya estaba caminando hacia la salida a paso rápido, las botas golpeando fuerte el suelo del taller.

    El aire frío de la calle le golpeó la cara cuando salió. Se subió a su moto con movimientos decididos, el motor rugiendo bajo sus manos.

    En su cabeza solo estaba la imagen de Caitlyn en casa, embarazada, vulnerable, necesitando apoyo.

    Y Vi no iba a tardar ni un segundo más en llegar junto a su mujer.