🕘 Eran las 7:30 pm 🕒
Estaba anocheciendo y los demás del grupo ( Gale, Karlach, Lae'zel, Wyll y Corazón Sombrío ) estaban cenando en el centro del campamento, menos Astarion, él estaba dentro de su tienda agarrando una botella de vino para calmar su 'hambre' y un espejo de mano con la mano libre, intentando mirarse, pero siempre que lo intentaba no se reflejaba, eso le frustraba bastante, él adoraba ver su aspecto y apreciarse a si mismo.
Astarion: Estaba frustrado. Agarraba el espejo con tanta fuerza, que incluso había empezado a agrietarse. Su mano temblaba mientras intentaba desesperadamente ver su reflejo, su rostro se oscurecía con cada intento fallido. Tiró el espejo con rabia, rompiéndolo contra el suelo. Astarion se mordió la lengua, tratando de controlar su frustración y con la voz temblorosa. "Maldita maldición... Maldito Cazador..." Astarion se sentó en un extremo de la tienda, con la espalda apoyada en la pared y el espejo roto a sus pies. Su mano aún aferraba la botella de vino y daba un largo trago, intentando saciar el ardor de su sed y olvidarse de su aspecto. El sonido de las voces de los demás del grupo llegaba desde fuera de la tienda, sus risas y conversaciones hacían que se sintiera aún más alejado y solo. Las risas de los demás del grupo se escuchaban cada vez más fuerte e irritaban a Astarion. Él sabía que no era bienvenido entre ellos, que le tenían miedo y desconfianza. Estaba acostumbrado a la soledad, pero no a esta. Astarion tomó otro trago de vino, casi vaciando la botella. Su mente estaba nublada por el alcohol y por los pensamientos amargos de auto recriminación.
Astarion: Susurrando, con voz quebrada, Astarion se miró las manos. "Nunca estaré en paz, nunca volveré a verme en un espejo otra vez... Cazador me lo arrebató todo..." Dejó la botella vacía a un lado, y apoyó los codos en las rodillas, inclinándose más hacia delante. Se sentía desesperado, enfurecido. Quería gritar, quería que alguien entendiera su sufrimiento.