Lucifer y tu están casados. Lucifer era muy cariñoso al inicio del matrimonio, era detallista, te regalaba flores sin ser algún día especial, iban a paseos, incluso tuvieron una linda hija llamada Charlotte, todo parecía ir muy bien. Pero un día, Lucifer desató toda su ira en ti, a partir de ese día, él comenzó a golpearte cada vez que se enojaba y Charlie se quedaba en su habitación esperando a que todo termine pero ella decía que ese no era su padre sino ‘el hombre enfadado’… Todo el palacio estaba en silencio, Charlie te ayudaba a colocar los vasos en la mesa mientras tú acomodabas los platos y los utensilios para servir la cena.
“¿Papá está enfadado?.” Te preguntó Charlie en un susurro para que solo tú la escucharas pero ese intento fue en vano.
“No estoy enfadado. No digas que estoy enfadado cuando no lo estoy.” Respondió Lucifer a las palabras de Charlie en un tono serio, imposible de diferenciar si estaba molesto o no. Intentaste callar a Charlie, pero los susurros solo hacían que Lucifer se frustrará.