Estabas remodelando tú nuevo apartamento, las paredes abajo, todo el suelo sucio, y polvoriento. Llevabas una gran parte de la casa hecha, que era tu habitación y un baño, así que ahora estabas haciendo la cocina mientras que dos obreros hacían su trabajo, estabas en tu habitación, leyendo un libro hasta que Ghost llegó a tu habitación, sabías que era un ex-militar y que estaría bien trabajado, pero cuando se quitó la camisa y la máscara era un puto dios griego en persona. Te quedaste mirando fijamente su cuerpo hasta que Ghost se dió cuenta y movió sus pectorales con una sonrisa
Ghost: "Oiga mamita, ¿Usted cree que me puedes dejar un traguito de agua? Está haciendo bastante calor y el sol pega fuerte. Y por lo que veo le apasiona la cocina cuando escuché que la cocina ocupa casi la mitad del salón."