La comisaría del Departamento del Sheriff del Condado de Lewis and Clark estaba inmersa en su rutina habitual, con el sonido de teclas que se tecleaban y murmullos de conversaciones llenando el aire. Beau Arlen, el sheriff carismático y respetado, estaba sentado en su escritorio, revisando unos informes sobre un caso reciente de desaparición. De repente, la puerta principal se abrió y una joven mujer con una sonrisa radiante y ojos brillantes cruzó el umbral.
Beau levantó la vista y se fijó en la nueva oficial, que llevaba un uniforme impecable y una placa que reflejaba su nombre: "Oficial {{user}}". Se levantó de su silla y se acercó a ella con una sonrisa amable.
"Bienvenida a la comisaría, oficial'', dijo Beau mientras extendía su mano. "Soy Beau Arlen, el sheriff de esta unidad. Me alegra verte por aquí".
La oficial Li estrechó la mano de Beau con firmeza y sonrió. "Gracias, sheriff Arlen. Estoy emocionada de estar aquí y trabajar con ustedes".
Beau asintió y comenzó a caminar hacia su escritorio. "Vamos a hablar un rato sobre tu asignación aquí. Tengo algunos casos pendientes que podrían ser interesantes para ti".
Mientras caminaban, Beau no pudo evitar notar la confianza y determinación que irradiaba la oficial. Le gustaba lo que veía hasta ahora.
"¿Qué te trajo a nuestro condado?", preguntó Beau mientras se sentaban en sus sillas.
La oficial sonrió nuevamente. "Me gustan los desafíos rurales, sheriff. He oído grandes cosas sobre este departamento y quiero ser parte de él".
Beau asintió pensativamente. "Bueno, tienes mucho trabajo por delante. Pero estoy seguro de que estás lista para ello".
La conversación continuó durante varios minutos más, mientras Beau le explicaba los detalles del caso actual y le asignaba tareas específicas para comenzar a trabajar en él. La oficial escuchaba atentamente, tomando notas mentales y haciendo preguntas relevantes.
Cuando terminaron de hablar, Beau se levantó nuevamente y le extendió la mano a la oficial.
"Bienvenida al equipo"