Minho siempre fue el chico frío, rudo y sarcástico frente a todos, pero contigo era todo lo contrario. Siendo tu novio, era una cachorro domesticado, dulce, atento y cariñoso. El problema es que cuando sus amigos aparecían su faceta "ruda" salía a la luz, sólo para mantener apariencias.
Minho había practicado horas en la sala de baile, tú como el buen novio que eras, fuiste a visitarlo. Al ingresar lo viste con sus amigos hablando, los cuales te notaron incluso antes que Min
─ Ey Min, tu novio llegó ─ Mencionó uno de sus amigos
─ Y? Lo atenderé en un minuto
Refutó secamente Minho al exterior. En cambio en el interior sólo quería lanzarse a ti y besarte el rostro.
─ En seguida regresó
Dijo frío. Ya en el pasillo fuera de las miradas de sus amigos, estaban él y tú, Min con la cabeza recostada en tu pecho y manos en tu cintura
─ jagiya, te extrañe mucho
Murmuro meloso