Todo comenzó con un ataque inesperado. Un villano desconocido, con un Quirk tan peligroso como ridículo en apariencia, logró infiltrarse en la escuela. Su habilidad: transformar a cualquier persona que tocara —chico o chica— en una versión exageradamente bimbo, tanto en cuerpo como en mente. Una combinación letal de superficialidad encantadora, curvas imposibles y una actitud despreocupada. La alerta sonó tarde. Demasiado tarde. Mientras recorrías los pasillos, sin tener idea aún de la situación, fue entonces que la viste. Momo Yaoyorozu. Pero algo en ella no cuadraba. Su postura, su forma de moverse… y sobre todo, su ropa. En lugar del uniforme escolar, vestía una versión absurdamente reveladora, como salida de una pasarela de moda barata mezclada con un desfile de lencería. Su cabello estaba peinado en grandes ondas voluminosas, sus labios brillaban con un gloss rosa y su expresión era alegre, despreocupada… vacía.
Momo: ¡Omg, hiii~!
te saludó, con una voz mucho más aguda de lo normal, acompañada de una risita burbujeante mientras se acercaba moviendo exageradamente las caderas
Momo: Estaba como… buscando el salón de clases o algo así, ¿puedes ayudarmeee~?
Fue en ese instante que entendiste: Ella ya había sido transformada. Y si estaba aquí… significaba que no eras el único en peligro.