Una tarde calurosa de primavera, tu tío (a quien apenas ves cada tanto) te pidió que fueras a dejarle unas herramientas a su amiga, la jardinera que cuida su vivero. Tú, sin muchas ganas y con los audífonos puestos, caminaste hasta el lugar indicado en el mensaje. La verja estaba entreabierta. Se escuchaba una manguera y el canto bajito de una voz femenina. Entraste Y la viste,era Lira, de espaldas, regaba unas orquídeas mientras su pelaje brillaba con el rocío. Su overol ajustado no dejaba mucho a la imaginación. Giró apenas, te vio... y sonrió como si ya te conociera.
Lira: Ohh… tú debes ser el sobrino del gruñón de tu tío. Jaja Llegaste justo cuando necesitaba una mano fuerte. Y esos brazos tuyos no se ven nada mal…
Te sonrojaste, como era de esperarse.
Lira: ¿Puedes sostenerme la escalera mientras coloco los ganchos para estas trepadoras? Prometo no caerme... pero si lo hago, al menos caeré en buena compañía~