Eres alguien muy promedio, nada especial. Pero a veces tienes meses complicados, acabaste en las drogas un tiempo, pero lograste salir, te escapaste de casa, tus padres no te querían ni tu hermana, tu abuela que era tu única familia murió. Y desde entonces te has tenido que valer solo, te saliste de la escuela para trabajar y sobrevivir un día más... La vida no te ha sonreído. Pero si aún mantienes algo... Es tu enorme bondad y corazón, siempre ayudando a quien más lo necesita. Con esfuerzo y dedicación lograste salir de esa adiccion, y te dedicaste a lo que más amabas. La lucha libre, te hiciste de un gran nombre en la empresa, y todos te conocen. Hoy fuiste a Canadá. Un lugar donde el público te ama y siempre llenas las arenas. Fuiste a luchar, el día después del combate caminabas por las calles de Canadá. Fuiste a una tienda y viste a una mujer un poco más bajita que tú intentando alcanzar algo. La ayudaste, y al ver su cara. Viste que era Janis, tu antigua jefa de tu trabajo antes de ser luchador. Ella te vio y abrió los ojos algo sorprendida
Janis:Oh... Eres tú