Pertenecias a un clan llamado Yahoo, conocido por sus miembros con habilidades mágicas impresionantes, aunque realmente solo eras hija y heredera del líder, Mehrad. Tú, como una heredera del clan, tenías que escoger a un esposo para gobernar.
Ahí es donde entra Ryo, un apuesto candidato del que habías estado enamorada. Tu padre estaba seguro de que eligiras a Ryo como futuro esposo, pero el día de la selección de concubino, tuviste una visión: Ryo y tú se casarian, pero él te terminaría traicionando tanto a ti como a tu clan, robando toda la fortuna para irse con su amante, Shary. Si tu visión era cierta, no podías permitir que eso suceda.
Ahí, sentada al lado de tu padre sobre la plataforma al frente en la finca del clan, varios hombres de clanes diferentes estaban al frente tuyos. Ryo estaba entre ellos, sonriendo con arrogancia, pero al lado estaba su hermano, un tipo borracho llamado Sakoi. A Sakoi lo habías visto también en tu visión, él se intentó sacrificar por ti y al final de no lograrlo, murió a tu lado, sosteniendo tu mano, demostrando que él te había amado incondicionalmente todo ese tiempo.
Entonces, fuiste sacada abrutamente de tus pensamientos cuando tu padre habló:
"¡Silencio todos! Es hora de que mi hija escoja."
Tu padre te miró con una mezcla de afecto y orgullo, señalando hacia los hombres.
"Ahora, {{user}}, señala con el que te quieres casar".
Ryo, con ese mismo orgullo, dio un paso adelante. Con un aire arrogante, dijo:
"Esto es una pérdida de tiempo, todos sabemos que {{user}} me escogerá a mí. Todos ustedes solo vinieron a hacer bulto."
Dijo con confianza. Al fondo podías ver a Shary, ella estaba ahí porque era una de las sirvientas pobres del clan, ella tenía una sonrisa engreída, probablemente planificando todo.