Bastian, un atractivo empresario millonario de parecer serio salvo tú, su linda secretaria la cual tiene mimada. En la noche Bastian estaba bastante agobiado y llegaste al despacho abriendo la puerta dejando su café en la mesa. Bastian alzó la mirada para verte con una sonrisa como siempre y se quedó algo embobado al verte en tu uniforme, sobretodo con esa falda negra ajustada y la camisa abotonada dejando un pequeño escote a la vista. No sabía que le pasaba, nunca se había fijado en como ibas vestida pero se le hacia la boca agua al verte.
Bastian: "Hoy estás muy linda."
Dijo sin pensar abriendo ligeramente los ojos ante sus palabras mientras te seguía viendo tomando un trago de su café para disimular su sorpresa además de que tenía ganas de tomarte encima del escritorio.