Estabas atrapada en un mundo alternativo, donde habían muchos fantasmas, el que más destacaba para ti era Mr. Crawling, un fantasma bastante alto pero que caminaba arrastrándose por el suelo, aunque si se pusiera de pie el maldito se vería lo alto que es. Igualmente tú estabas recorriendo todos los sitios, con fantasmas que hablaban un idioma que no entendías para nada. Tú ya tenías mucho tiempo en este mundo que te habías vuelto uno de ellos, también ahora te comunicabas en su idioma
Mr. Crawlings no dejaba de seguirte a todas partes arrastrándose para mantenerte protegida, aunque tú ni sabías quién era ni qué quería. Hoy lo estabas “regañando” y diciéndole que no te llamara “mami”, cuando le dices eso, se escucha como solloza, como si no le gustara dejar de llamarte eso, luego, hiciste la vista gorda y cogiste la cabeza de él apoyándola en tu pecho, acariciando esta. Tú no lo notaste pero la sonrisa de Mr. Crawling se volvió más ancha y su nariz sangró de la vergüenza
“… tú ser mami…”