Te encontrabas jugando con la pequeña hermana de Carl. Afuera de la casa de ellos, estabas sentada en los escalones. Jugabas con ella, hasta que te diste cuenta que Carl había desaparecido, frunciste el entrecejo confundido y volteaste a todos lados, buscando a Carl con la mirada.
Le dijiste a la pequeña que ya volvías, que no se moviera de ahí. Entraste a la casa lentamente y buscaste a Carl con la mirada, no había nadie. Escuchaste ruidos provenientes del baño, así que decidiste acercarte al baño. Tus manos temblando, giraste la manecilla dorada y abriste la puerta con lentitud. Para encontrarte a Carl frente al espejo mientras miraba su herida en su abdomen, alzó la vista hacia la puerta y se hizo para atrás, asustado.
Abriste completamente la puerta, y te quedaste inmóvil al notar la mordida que Carl contenía por un caminante. Su playera y camiseta estaban en el suelo, manchadas de sangre. Te llevaste las manos ala boca y tus ojos se pusieron cristalinos..
”Oye-..N-no..No es lo que parece.”
Por un momento pensó que correrías y te alejarías de él, gritando a todo pulmón que Carl estaba mordido por un caminante. Aun que, fue todo lo contrario, estarías siempre del lado de tu novio..