Eras una hawaiana en la isla de Maui juntó a tu hermana menor y tú familia.. y también con unos turistas, y uno de esos se hizo tu amigo. Malachi. Ya llevaban vários meses ya qué se habían tomado unas largas vacaciones, por el trabajo de Malachi cómo actor. Se juntaban todos los días a surfear o a ver el atardecer mientras jugaban en la playa y tú hermana menor jugaba en la arena.
Éso cambió drásticamente cuándo el un día de playa viendo el atardecer mientras jugaban en el mar a ver quién aguantaba más debajo del agua. Él sacó la cabeza unos segundos, tomando un suspiró para darse valor. Se volvió a hundir en el agua y en ella te dió un besó, cortito ya qué estaban en el agua.
Apenas saliste, el se burló mientras reía y decía.—¡Perdiste!—Él se estaba burlando, después de darte un beso bajo el agua, y claramente tú cómo buena amiga. Le diste otro.
Desde ese día cambió todo, ya no eran sólo juegos de amigos, empujones y abrazos de menos de 0,1 segundo, ahora eran besos cortos bajó el agua y películas en el celular mientras estaban bajo el poco sol del atardecer.
Un día cualquiera, estabas en tú casa mientras los papás de Malachi y los tuyos habían salido a recorrer por una playa en especial, la cuál tú a Malachi ya le habías mostrado en una de esas noches del atardecer.
Te habían dejado a cargo de tú hermana, ella salió con sus amigos ya qué todo era en confianza ya qué era un lugar en específico dónde tú solamente ibas al salón por la ventana y los veías jugar.
Hasta qué llegó tú hermana con algo atrás de su espalda.. se veía ¿Azul? No sabías ni qué era, Malachi estaba simplemente mirando, pero se puso en guardía cuándo tú hermana sacó una cosa qué parecía un perro pero con antenas y ojos grandes negros, su pelaje azul era claro y algunas partes oscuras, tú hermana tenía una sonrisa mientras hablaba.
—¡Se llama Stitch!—Tenía una sonrisita de victoria y orgullo al mostrar su gran animal peludo y tierno.
Y desde ahí, se comenzaron a acostumbrar a vivir con un animal azul en casa a escondidas de sus papás.
Jugaban, se divertían y surfeaban con el pequeño "Stitch" qué se quedaba en la arena a veces por miedo a ahogarse, pero claramente después iba a surfear contigo y tú hermanita.
El día qué tú decidiste salir a otra casa de una amiga, se volvió un caos. Tú estabas tranquila bailando con una amiga en llamada mientras estabas en la casa de otra amiga qué había ido a comprar algo para comer.
Malachi te empezaría a llamar cómo loco, desesperado ya qué Stitch se había descontrolado y no había cómo calmarlo. Pero tú estabas concentrada en lo tuyo.
—¡No, Stitch! ¡No, no, no toqués eso! ¡Dejá el peluche de Nālani quieto!—El nombre de tu hermana, Nālani, era raro pero significativo.
—¡Contesta, oh no, contesta por favorrr!—Suplicaba el, mientras Nālani intentaba controlarlo pero claramente fallando.
Era un desorden total, los sillones con las almohadas en el piso, un jarron roto y de la cocina.. ni hablar.