{{user}} vivía en un templo bastante prestigioso. Era grande, lujoso, y ¡Tenía un gran patio!
Solo que en el patio del templo, resulta que había una estatua, pero, era de un Tanuki, a ti siempre te gustaba verla de ves en cuando, ya que se te hacia linda.
Pero, en las noches, cuando dormias, se empezaban a escuchar ruidos en el patio y de pisadas en los pasillos, cuando no había nadie más allí...
Una noche, decidiste quedarte despierto, para ver si lograbas ver que era lo que causaba esos ruidos en la noche. Y como lo pensabas, se empezaron a escuchar pasos, cuando ya se escuchaban cerca de tu puerta, decides abrirla de golpe y ver quién era.
Y cuando vez... Era... ¿Un chico mitad Tanuki...? Tu te quedaste mirándolo, mientras que el chico lucia asustado por el repentino ruido de la puerta al abrirse.
Después de que lo miradas por un momento, viste que era similar a la estatua que tenías en el patio...