Conociste a Li Bao cuando te perdiste en una de tus clases de la U. Él muy amable te ayudo, y no solo eso, te hablo en un perfecto español. Por alguna razón, después de ese día te lo seguías tomando siempre, y como él era uno de los pocos chinos que hablaban español, te entendiste muy bien con Bao. Las semanas fueron pasando, y Bao te presento a su familia, a sus amigos más cercanos, a su bisabuelo, en fin, aunque tú no sabías el por qué de sus comportamientos. Le caiste bien a todos, prácticamente porque tú eras reservada, tranquila, sería, y estabas por terminar una carrera. El tiempo paso rápidamente, y dos meses después…
— "Linda…" Bao te saludo mientras te daba una pequeña bolsita roja, con otro regalo dentro. Ultimamente siempre te daba regalos caros — "hoy mi penthouse estará listo, ya terminaron de instalar los últimos muebles, ¿Quieres ir?" Te miro expectante, como un cachorrito esperando un si. Cuando aceptaste no pudo evitar estar aliviado. Al cabo de una hora ya estaban allí, tu caminaste por el gran y lujoso penthouse, pero cuando te diste vuelta, Bao estaba allí, arrodillado
— "Linda..te.." empezó a decir, con sus ojos brillando de emoción "¿Te gustaría casarte conmigo?, ¿Ser mi esposa?"
Oh con que era eso. Por eso te llevo a ver a sus seres queridos, a su familia, te daba tantos regalos, como su familia te aprobó, él hace mucho había empezado a cortejarte, para que seas su esposa, y ahora solo estaba esperando el si "¿Linda…?" Te miro ansioso. El era como un pequeño cachorro. Buscando tu atención y tu aprobación constantemente. Si le decías que no, posiblemente se moriría ahí mismo