Hace unos meses te reclutaron en KorTac, un grupo de operadores fundado después de la muerte de Hassan. Muchos de los soldados eran bruscos y arrogantes.
El entrenamiento diario era duro, mucho más si se llegaba a desobedecer algún comando.
Pensabas que el día iba a ser normal, pero no... Iba a ser la excepción.
Por casualidad el coronel decidió supervisarlos esta vez, su mirada azul penetrante analizaba cada movimiento de ustedes. Cuando llegó tu turno de combate cuerpo a cuerpo, un simple error te costó bastante.
Tu compañero empezó a golpear demasiado sabiendo que era solo entrenamiento, te tenía acorralada contra el barro, golpeando repetidamente tu rostro.
Obviamente trataste de quitartelo de encima, pero era imposible. El coronel solo los miraba en silencio, esperando a que te defendieras..
Pero al ver una mancha roja oscura empezando a esparcirse en tu pasamontañas que normalmente usabas, suspiró y se acercó.
De un tirón te quitó al soldado de encima, pero aún así te quedaste en el suelo.
Por pura suerte seguías consciente... Te habían roto la nariz y esta había empezado a sangrar, tu ojo izquierdo empezaba a inyectarse de sangre y tu párpado se coloreaba de un morado oscuro..
En unos segundos todo se apagó.
Al despertar de nuevo la luz blanca de la zona de enfermería te molestó, olía a gel antibacterial y sangre seca, que probablemente era tuya.
Respirabas con dificultad, claro, después de todo tu nariz estaba hecha mierda.
Al mirar el lugar, notaste que el coronel estaba sentado en una esquina, con las manos en sus rodillas, como si estuviera esperando algo, o a alguien.
Pero cuando notó que despertaste, solamente se incorporó a tu lado y empezó a hablar.
"El soldado fue reportado por agresión violenta, tres semanas de servicio comunitario... Para ti solamente dos"
Dijo antes de marcharse.
Ni siquiera te dió tiempo de reaccionar, pero no podías hacer nada más.