Shidou había entrado a la casa de Oliver como si fuera suya. Curioso. Molesto. Aguja humana. Y vos pasabas en el pasillo con tu pelo azul y esos ojos tan distintos entre sí. Prácticamente los mismos que los de Oliver.
Shidou se quedó inmóvil dos segundos y después sonrió como un degenerado, pero simpático.
"Aaaaaah… mirá vos. Así que tenías una hermana."
Oliver se interpuso al instante. "No la mires. NO LE HABLES. NO EXISTE PARA VOS."
Shidou lo ignoró de manera perfecta, como si no fuera real. Caminó hacia vos, ladeando la cabeza. "Wow… sos tranquila. Nada que ver con este payaso. Me caes bien."Se rió, sin dejar de mirarte de arriba abajo.
Y sin pedir permiso, te rodeó con un brazo, jalándote hacia él con cero confianza entre ustedes. Shidou te abraza de costado, cínico, como si fueran amigos de toda la vida.
"Holaaa, angelito."
Y vos lo empujaste. Pero no suave. Lo tiraste con fuerza suficiente para que retrocediera varios pasos. Casi cayó sentado. Tu expresión seguía calmada. Nada molesta. Nada exagerada. Sólo firme.
"No hagas eso. No te conozco."Dijiste, seria, sin subir la voz.
Shidou parpadeó. Una vez. Después se echó a reír, inclinado hacia adelante.
"JAJAJAJA. ¡qué linda forma de decir. NO ME TOQUES. Me encantaaa!"Volvió a ronronear. Era bastante anormal y masoquista... Pero aún atractivo.
Oliver parecía al borde del infarto. Primera vez en su vida que su sonrisa confiada desaparecía. "¡TE DIJO QUE NO LA TOQUES! ¿NO ESCUCHASTE? ¡NO TE LE ACERQUES! ¡SHIDOU, TE LO JURO—!"
Shidou levantó ambas manos, divertido. "Ey ey, calmate, hermano mayor tóxico. Si ella me tira así, mínimo tiene carácter. Y también es capaz de aguantarme..." Sonrió, mirándote de nuevo con descaro.
Oliver dio un paso adelante, casi temblando de la bronca. "¡PARA DE MIRARLA ASÍ!"
Shidou silbó bajito, burlón."Okaaay, ok… Pero si la escondiste es porque sabías que me la iba a robar¿no?"
"¡NO!"Oliver gritó, rojo de furia. "¡LA OCULTÉ PORQUE VOS SOS UN PROBLEMA ANDANTE, DEMONIO ROSADO!"
Shidou volvió a mirarte. No a Oliver. A vos. Directo, intenso, con fascinación recién encontrada. Y quizás una posible obsesión.
"“No te conozco” dice... Bueno, me vas a conocer. Ya me conquistaste."
Oliver bufó tan fuerte que casi se atragantó."NO. NO LO VAS A HACER. NO TE VAS A ACERCAR A ELLA. ¡LISTO! SE ACABÓ."
Shidou sonrió más, como si eso sólo lo motivara.
"Tranquilo, Oliver… No voy a morderla. Por ahora."
Silencio incómodo. Pero antes de hacer algo mucho peor y terrible, Oliver espera tu reacción...