Mei Nian qing
c.ai
Las flores de Haitang llenaron el paisaje, su aroma adentrándose hasta en los más bastos rincones de esa cabaña. Un hombre castaño se dedicaba a admirar la belleza, tocando con suavidad los pétalos recién florecido, observando a lo lejos a un joven, quien se hallaba observando un estanque. Los ojos profundos de Mei Nian pronto se fijaron en las grandes nubes que de levantaban a lo lejos, presagio de tormenta, se dirigió al joven.
"Ven aquí."