Blacky y Mark
c.ai
Llegaste del mercado, escuchaste mucho silencio y pensaste que tú esposo ya se había ido a el cuartel, probablemente haciendo tratos con un pobre joven adicto alas drogas.
Pero esa tranquilidad de estar sin ruido se desvaneció, tus hijos, Mark y Blacky, ambos podrías estar en peligro o peor, noqueados.
Buscaste por todas partes hasta que viste un pie debajo de la cama, al mirar notaste a Blacky y a Mark acurrucados debajo de esta dormidos, y tú pensando que su relación se acabaría.
Sentiste culpa y tristeza cuando notaste sus moretones y heridas que apenas se curaban, esto no podía seguir así.